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Fundación Social Fénix

Informe 2017

Los primeros diez años de Fénix

 

“Cuando educas a una chica, transformas su mundo, nuestro mundo”

(película “Él me llamó Malala”, 2015)

     Finalizando 2017, los miembros de Fénix tenemos el gusto de compartirles los logros y avances que se han obtenido a lo largo de la primera década de consolidación de nuestra Fundación Social Fénix, cuyo objetivo es promover la educación superior de mujeres jóvenes sin recursos, siendo la educación el arma principal para combatir la pobreza.

2017 es el año en que muchas jóvenes de Fénix han pasado de estudiantes a profesionales, ganando sólida  experiencia en sus trabajos, subiendo escalones en sus carreras y cursando especializaciones de postgrado:

Viviana, médico en la empresa de salud mejor calificada de Colombia, fue promovida a un puesto de administración de servicios y acaba de terminar un magíster en Salud Publica en la Universidad Los Andes (a la cabeza de su clase), lo cual deberá conllevar un nuevo ascenso a un puesto de investigación y de dirección de programas en salud pública.

A Kilyam, trabajando con su pueblo Ticuna en el  Amazonas, le han dado la responsabilidad por programas de prevención de desnutrición infantil, de inmunizaciones, y de prevención, detección y tratamiento de tuberculosis y malaria. Recientemente empezó, con una beca del estado, un postgrado de especialización en epidemiología. 

Zarina participa desde los inicios de la Fundación. Estudió para Auxiliar Técnico en Salud Oral, lo que le permitió continuar con una formación universitaria en odontología. Actualmente está terminando una especialización en Auditoría en Salud. “En Fénix han sido mi mayor apoyo; quiero estudiar ortodoncia, montar un consultorio y desde allí brindar apoyo a otras chicas. Para lograr algo, se debe tener claro lo que se quiere. Todas las actividades son un complemento para lograr las metas”.

Angélica dice: “Hace cinco años empecé en Fénix y he tenido muchos cambios; tuve la oportunidad de terminar mi bachillerato y de conocer otros escenarios laborales. También terminé un Técnico en Atención a la Primera Infancia y realicé mis prácticas en la Asociación Cristiana de Jóvenes, en el Hogar Amanecer. Esto me ha permitido crecer personalmente..Estas oportunidades me han permitido tomar mejores decisiones para mi vida. El estudio me ha significado mucho y siempre quiero aportar”.

Daniela  se vinculó a  Fénix en 2016 y actualmente  está estudiando inglés en el Centro Colombo-Americano con una beca y pasa a cursar grado once del bachillerato. “He aprendido mucho, cuento con muy buenas personas.  No tengo ni idea de qué quiero estudiar al terminar mi bachillerato, quizás me gustaría hacer una Licenciatura en Educación Bilingüe con énfasis en español”.

Indira también está becada  en el Centro Colombo-Americano y pasa a cursar octavo grado de bachillerato. “Fénix ha sido un hogar para mí, me ha ayudado a llenar vacíos, a tener sueños; antes no creía en mí, ahora yo sueño. Empecé un proceso que me ayuda a ser mejor persona, pero tengo muchos miedos. Quiero ayudar, como ustedes me han ayudado. He aprendido a luchar, a creer. Para mí Fénix ha sido una ayuda impresionante. Quiero estudiar psicología. Voy a luchar por lo que quiero.”.

Johan terminó su bachillerato y actualmente se encuentra trabajando con la Secretaría de Integración Social “La mentalidad a uno le cambia. He cambiado mi identidad sexual, lo cual me ha permitido cambiar mi entorno social. Es una transformación única e irrepetible, y me siento más acogido así. Peleo por mis derechos y quiero seguir trabajando en los social. Me gusta presionar a los distintos sistemas para que me garanticen mis derechos”.

Disney empezó a vincularse desde cuando la Fundación se consolidó. Con el apoyo de Fénix, terminó un Técnico de Auxiliar en Salud Oral, lo que le permitió vincularse como auxiliar en odontología. Posteriormente decidió estudiar Trabajo Social. Se graduará en 2018. “Mi meta es poder cumplir otra década con otra generación de mujeres profesionales teniendo en cuenta el modelo que Fénix ha seguido hasta ahora”.

Yenifer, una enfermera jefe con la principal empresa de salud subsidiada de Bogotá, también ha cursado dos especializaciones de postgrado en administración hospitalaria y en auditoria de salud, y actualmente es auditora de calidad de atención, con experiencia intima de cómo funciona el sistema de salud y dónde falla

Paola, después de graduarse como trabajadora social, ingresó a trabajar en los programas de prostitución juvenil y de niños vulnerables, de nuestra organización hermana, la YMCA-ACJ, y allí llevó la metodología y los programas de acercamiento en calle y las jornadas multi-servicio de salud y derechos que ella ayudó a diseñar y perfeccionar en Fénix

Iveth homologó su tecnólogo a un grado universitario profesional y está trabajando con el programa de juventud en la calle de la Alcaldía de Bogotá.

Lady Johana ahora empieza el segundo semestre de su técnico en Recursos Humanos y Bienestar Comunitario, mientras trabaja en la principal organización de prevención, detección y tratamiento de VIH para los grupos de mayor riesgo, y proyecta retomar su carrera de psicología en un año.

Sandra se formó como Técnico Auxiliar en Administración mientras trabaja. “Mi próxima meta es formarme como tecnólogo en Gestión del Talento Humano

Los logros

Esta primera década de Fénix ha permitido la consolidación de un equipo de profesionales en las carreras de Medicina, Odontología, Enfermería y Trabajo Social; igualmente, se ha apoyado a otras jóvenes a terminar el bachillerato, así como carreras técnicas y tecnológicas, lo cual es la base para que se estabilicen laboralmente y puedan acceder a la educación superior. Pues, como es sabido, la educación en los colegios públicos es precaria y no proporciona a los alumnos habilidades o herramientas para ayudarles a superar la etapa de la universidad sin enfrentarse a dificultades en áreas como la lecto-escritura y la exposición.

Aunque el eje central de Fénix es la educación superior de jóvenes sin recursos ni familias funcionales, otras adolescentes en alto riesgo llegan a Fénix buscando orientación para acceder a servicios de salud o a la defensa de sus derechos, apoyo para liberarse de relaciones abusivas o para salir de la vida de la calle, soporte psicoterapéutico en el manejo de traumas por negligencia, abuso y violencia, tutoría y ayuda para el regreso a la educación o para buscar trabajo estable. Algunas se quedaron para convertirse en miembros plenos, terminar el bachillerato y empezar su educación superior o acceder a un trabajo estable. Hay también una nueva generación de jóvenes adolescentes que están aprovechando al máximo sus becas de inglés en el Centro Colombo-Americano.

     Por otra parte, durante los primeros 10 años de Fénix hemos constatado que además de recursos económicos y acceso a las universidades e instituciones educativas, la situación misma en que viven las jóvenes exige un espacio seguro para conformarse como grupo, intercambiar historias similares, pero sobre todo para compartir sueños y metas comunes, como la de apoyar a otras jóvenes en condiciones parecidas.

     La experiencia permite decir que los miembros de Fénix avanzan profesional y personalmente en parte gracias al apoyo psicológico de Deyanire Sosa, quien  ofrece a los jóvenes procesos terapéuticos que les permiten superar situaciones de dolor y dificultad.

     Igualmente, Fénix ha promovido distintas actividades como clases de inglés y matemáticas, talleres de resolución de conflictos, de comunicación no violenta, y de refuerzo de habilidades para entrevistas laborales exitosas y para la elaboración de una hoja de vida. Se les brinda apoyo en el idioma inglés porque es un requisito indispensable para graduarse de la universidad y para acceder al ámbito laboral. En este sentido, Fénix ha logrado propiciar la formación integral de estas jóvenes.

Algunas jóvenes no han requerido más que pocas semanas o meses para reorganizar sus vidas y seguir adelante sin necesitar más a la fundación. También tenemos que aceptar que a veces todo el trabajo profesional y el apoyo cariñoso del grupo no han sido suficientes, y algunas no pudieron manejar las traumas de infancia de violencia y abuso, abandonando la terapia y perdiendo el vinculo con Fénix.

Trabajo de calle

Durante esta primera década, Fénix ha trabajado estrechamente con organizaciones como la Secretaría Distrital de Salud, la Secretaría de la Mujer, el Hospital Centro-Oriente, la ACJ, la Fundación Procrear, dos organizaciones de prevención, detección y tratamiento de VIH, dos órdenes de monjas que apoyan a mujeres en explotación sexual, y otras instituciones que proporcionan servicios a los grupos de mayor exclusión y riesgo en Bogotá.

Además de desarrollar este modelo de atención integral, y de las más de 850 personas atendidas para pruebas de VIH, Hepatitis B y embarazo, vacunas contra la Hepatitis B y el virus del papiloma humano, defensa del derecho de acceso a la salud, remisiones para atención médica y asesoría jurídica, estas actividades han proporcionado a los miembros de Fénix experiencia en cómo atender a personas multi-problemáticas y cómo exigir a los sistemas estatales, frecuentemente inoperantes y obstructivos, que cumplan su función. Estas actividades se acoplan bien con nuestros propios talleres de capacitación (abiertos a personas de otras organizaciones) en derechos humanos, derechos de la mujer, salud sexual y reproductiva, mentoría y los fundamentos de consejería para personas en condiciones complejas.

Otras Actividades

Paola, Disney y otros miembros llevaron talleres de salud sexual y reproductiva a sus universidades, convirtiéndose en consejeras y educadoras de varios centenares de estudiantes en una etapa vulnerable.

Beatriz, cofundadora de Fénix ha participado activamente en un movimiento de la sociedad civil que busca el fin negociado al conflicto armado en Colombia, aboga por el diálogo como forma de resolver conflictos a todos los niveles y ofrece capacitación en reconciliación y convivencia. Varios miembros de Fénix han participado en las reuniones y talleres de resolución de conflictos y comunicación no-violenta.

Voluntarios:

En estos diez años encontramos una ganancia inesperada: los pasantes, estudiantes y tutores extranjeros que han pasado por Fénix han trabajado muy en llave con sus miembros, convirtiéndose en sus amigos, colegas y compañeros. El contacto íntimo con la explotación sexual, la pobreza aplastante, la violencia, los riesgos graves de salud, y la negligencia, indiferencia e ineptitud de la burocracia oficial produjeron un impacto tal que llevó a varios de ellos a hacer profundos cambios en sus vidas profesionales.

La estudiante de idiomas Rosie Lloyd regresó al Reino Unido para estudiar leyes  y Teresa Hall para un Magister en Salud Pública. Hannah Coleman hizo su Magíster en Salud Publica Internacional y ahora trabaja con mujeres inmigrantes. Samantha Joeck cursó un Magister en Sociología y Estudios de Género, y la profesora Isobel Cairns está preparándose para su Magíster en Trabajo Social y Derechos Humanos, todas ellas decisiones tomadas a raíz de las experiencias vividas en Fénix.

Kate Howard, que llegó a Colombia a enseñar inglés, señala: “Ustedes tuvieron un impacto inmenso y duradero en mi desarrollo personal y profesional. Mis experiencias con Fénix hicieron nada menos que cambiar mi vida. Terminé una Maestría en Salud y Desarrollo Mundial y ahora trabajo en un proyecto para institucionalizar servicios de dispositivos intrauterinos inmediatamente post-parto en seis países”.

La antropóloga Celine Sparrow vino a Fénix a adquirir experiencia, pero regresó a Estados Unidos decidida a estudiar medicina. “ Ahora soy pediatra y jefe de residentes en la ciudad de Oakland. Recientemente recibí capacitación en la inserción de anticonceptivos sub-dérmicos, y me acordé de que conocí ese método anticonceptivo en Fénix.

El biólogo Giffin Daughtridge diseño y dirigió en Fénix el programa de vacunas contra Hepatitis B Me gradué en Medicina y en Política Pública. Soy fundador de una empresa para la prevención de VIH (motivado directamente por mi experiencia en Fénix). Hemos desarrollado una prueba de adherencia a la principal droga de prevención y de tratamiento de VIH, desarrollado programas piloto con dos departamentos de salud y utilizado esta experiencia en estudios investigativos en los EUA y en África. Ahora estamos generando nuevos instrumentos de monitoreo de adherencia a tratamientos de VIH, Hepatitis C y Tuberculosis. Todo ello fue motivado totalmente por mi trabajo con Fénix y el deseo de seguir apoyando a poblaciones vulnerables a protegerse contra enfermedades infecciosas.”

Estos y otros voluntarios hicieron grandes y vitales contribuciones al desarrollo de las mujeres de Fénix. El impacto evidentemente fue recíproco, y nos sentimos felices y orgullosos de haber contribuido a las carreras de estos profesionales y a su impacto en salud en otros países.

Finanzas

Fénix pudo cubrir los costos del trabajo de calle gracias al apoyo de la Fundación Bolívar-Davivienda y de ONUSIDA, entre otras, mientras que los costos de educación se han cubierto parcialmente con becas y trabajos a tiempo parcial, pero principalmente con las donaciones regulares y extraordinariamente generosas de una gran red de amigos, en buena parte canalizadas a través de la organización británica Children of Colombia (CoC), que también  ha conseguido fondos por medio de donaciones y de eventos con personalidades famosas. Hacia el fin del año la directora de CoC, Gwyneth Simmons, visitó a Fénix para conocer algunos miembros, quienes pudieron agradecerle su constante apoyo.

Reiteramos nuestra gratitud a todas las personas – demasiadas para enumerar aquí -- quienes patrocinan a los miembros de Fénix. Nuevamente gracias por el mayor aumento a las reservas de Fénix, producto del esfuerzo del entonces embajador británico John Dew, quien, junto con su esposa, Marion Dew, y Andrew Loog Oldham, organizó un evento benéfico en la residencia oficial en el año 2012.

Al terminar 2017, gracias a la generosidad de David Veit, Alan Riding, Brian Moser, Martha Martínez, Alison Wood, Kate Seal y los Profesores Regina Yando y Malcolm Deas, Fénix tiene suficientes fondos disponibles para cubrir los costos de los grados de Disney, Viviana y Zarina, para los gastos del próximo semestre de Angélica, Daniela e Indira, y para el diplomado de Zarina.

Mirando hacia el futuro

En la actualidad se está debatiendo en Fénix la generación de nuevos proyectos, como el de abrir un consultorio y de licitar para contratos de atención, cuyo futuro depende de las conclusiones de los miembros participantes. El manejo de Fénix poco a poco está pasando a sus manos. Estas jóvenes mujeres -- un médico, una odontóloga, una maestra de kindergarten, administradoras, trabajadoras sociales, enfermeras – ya con experiencia concreta y preparación académica avanzada, tienen ahora la responsabilidad de formar la próxima generación.

La experiencia de la Fundación Social Fénix constituye la construcción de un modelo eficaz y pertinente en pleno siglo XXI, promoviendo la educación de jóvenes en situación de vulnerabilidad, como también un modelo novedoso que forjará futuras profesionales que contribuirán a las transformaciones sociales necesarias en la coyuntura actual del país. Sobre todo, hemos apoyado talentos humanos que compartirán su tiempo y sus capacidades profesionales con los demás.

Nuestros profundos agradecimientos a cada una de las personas que, a lo largo de los años, ha contribuido a hacerlo posible.